MujerImaginaria
Poeta recién llegado
Tu ya no estaás.
Cierro los ojos por un momento, los vuelvo a abrir, pero tu ya no estás.
Por ninguna parte.
Los espacios se agrandan con tu ausencia, las paredes parecen gritar tu nombre.
Te busco y no te encuentro.
Tu presencia llenadora se ha esfumado de mi alrededor.
Mi corazón es un torbellino de emociones, su latir se escucha en cada rincón;
pero los chorros de sangre bombeados con ferviente desesperación no alcanzan para hacer a mi conciencia entender.
Mi cerebro es un tormento que me está matando.
Sería más fácil arrancarse la cabeza, ya no pensar más, sólo sentir,
que cada gota de dolor inunde mi cuerpo y sufrir, así, en carne viva,
pero sin la tortura del pensamiento,
la punzante estocada del remordimiento,
la gélida brisa de los recuerdos,
el crudo despertar de la realidad...
Cierro los ojos por un momento, los vuelvo a abrir, pero tu ya no estás.
Por ninguna parte.
Los espacios se agrandan con tu ausencia, las paredes parecen gritar tu nombre.
Te busco y no te encuentro.
Tu presencia llenadora se ha esfumado de mi alrededor.
Mi corazón es un torbellino de emociones, su latir se escucha en cada rincón;
pero los chorros de sangre bombeados con ferviente desesperación no alcanzan para hacer a mi conciencia entender.
Mi cerebro es un tormento que me está matando.
Sería más fácil arrancarse la cabeza, ya no pensar más, sólo sentir,
que cada gota de dolor inunde mi cuerpo y sufrir, así, en carne viva,
pero sin la tortura del pensamiento,
la punzante estocada del remordimiento,
la gélida brisa de los recuerdos,
el crudo despertar de la realidad...