Amartemisa
Poetisa
Ahora, en silencio,
sin escuchar ningún piano,
ni el murmullo, ni los ruidos,
sin escuchar ni un suspiro,
ahora, te recuerdo.
Mi cara en tu pecho,
los latidos acelerados
en mis sordos oídos,
como tambores de plata
en el edén de unos besos.
Mi mano con tu mano,
mi cuerpo sobre tu cuerpo,
las caricias consonantes
que me aceleran el sueño
asonantado sin ti.
Mis ojos perdidos en el blanco,
a veces, cerrándolos fuerte
para sentirte vivo junto a mí.
Otras, mirando tu mirar
confuso en tus sentimientos.
Ahora, entre la tinta de mis dedos,
en el papel intacto,
donde aún brilla puro
el querer más abierto
aquí y ahora te sigo amando...
aquí y ahora te sigo sintiendo,
perdido en algún rincón de la calle
donde tu nombre me tatúa,
con el silbar de la luna,
en mi boca y en mi credo.
sin escuchar ningún piano,
ni el murmullo, ni los ruidos,
sin escuchar ni un suspiro,
ahora, te recuerdo.
Mi cara en tu pecho,
los latidos acelerados
en mis sordos oídos,
como tambores de plata
en el edén de unos besos.
Mi mano con tu mano,
mi cuerpo sobre tu cuerpo,
las caricias consonantes
que me aceleran el sueño
asonantado sin ti.
Mis ojos perdidos en el blanco,
a veces, cerrándolos fuerte
para sentirte vivo junto a mí.
Otras, mirando tu mirar
confuso en tus sentimientos.
Ahora, entre la tinta de mis dedos,
en el papel intacto,
donde aún brilla puro
el querer más abierto
aquí y ahora te sigo amando...
aquí y ahora te sigo sintiendo,
perdido en algún rincón de la calle
donde tu nombre me tatúa,
con el silbar de la luna,
en mi boca y en mi credo.
Última edición: