El morador de la noche
Poeta recién llegado
Ahora, que las lágrimas salen de tí,
que contagian en gritos de desaliento
el fin de una esperanza, sin tu sonrisa...
Que hoy se ha mostrado fría.
Toma mi mano, amiga, ésta tarde.
Ahora, que siento que te rindes,
permiteme mostrarte que el horizonte,
hoy oscuro, es sólo pasajero.
Que la desdicha sea huésped del olvido,
aliviando una pena, alimentando un amor.
Ahora, mientras puedes reaccionar, házlo,
entrégate a la libertad de un día hermoso.
Ten calma, la niebla se disipará, el dolor
ya no será parte de esos acordes melancólicos.
Déjame ayudarte, mientras quede tiempo...
Ahora, que una lágrima tuya, al fin, sale de tí.
que contagian en gritos de desaliento
el fin de una esperanza, sin tu sonrisa...
Que hoy se ha mostrado fría.
Toma mi mano, amiga, ésta tarde.
Ahora, que siento que te rindes,
permiteme mostrarte que el horizonte,
hoy oscuro, es sólo pasajero.
Que la desdicha sea huésped del olvido,
aliviando una pena, alimentando un amor.
Ahora, mientras puedes reaccionar, házlo,
entrégate a la libertad de un día hermoso.
Ten calma, la niebla se disipará, el dolor
ya no será parte de esos acordes melancólicos.
Déjame ayudarte, mientras quede tiempo...
Ahora, que una lágrima tuya, al fin, sale de tí.
Armando Madrid Arce