Jairo Castillo Romerin
Poeta adicto al portal
AL ACECHO
Objeta la primitiva roca del desespero:
la duda.
Unos cuantos labios incumplen
el deceso del beso.
En las bocas durmientes
deriva en bostezos
la sombra;
parece gemir la bocanada de aire
que emigra desde el diluvio.
Son el instante
el conglomerado festín de las llamas.
De pronto
el peligro
de parecernos espectros,
esquivos lienzos
de líbides desmadradas
o esa lana que turbia
arropa la tiniebla.
De CLAUSTRO ADENTRO, poesía inédita, 1.993-1.995
Objeta la primitiva roca del desespero:
la duda.
Unos cuantos labios incumplen
el deceso del beso.
En las bocas durmientes
deriva en bostezos
la sombra;
parece gemir la bocanada de aire
que emigra desde el diluvio.
Son el instante
el conglomerado festín de las llamas.
De pronto
el peligro
de parecernos espectros,
esquivos lienzos
de líbides desmadradas
o esa lana que turbia
arropa la tiniebla.
De CLAUSTRO ADENTRO, poesía inédita, 1.993-1.995
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