puroamor
Poeta fiel al portal
Fueron sus manos, capullos fervientes,
que brechas hicieron, buscando el amor.
Fueron sus ojos, en sí, diferentes,
que justo en los míos, vertieron verdor.
Fueron sus labios, las brasas ardientes,
que sobre mis poros dejaron candor.
Fueron las noches −del par de dementes−,
las noches perfectas, huyendo al pudor.
Y, sin embargo, la llama amorosa,
de alguna manera su fuego perdió.
Y con desdicha, fatal y luctuosa,
que solo la siente, quien mucho sufrió,
queda el recuerdo, que forma la fosa,
donde se sepulta... al amor que murió.
que sobre mis poros dejaron candor.
Fueron las noches −del par de dementes−,
las noches perfectas, huyendo al pudor.
Y, sin embargo, la llama amorosa,
de alguna manera su fuego perdió.
Y con desdicha, fatal y luctuosa,
que solo la siente, quien mucho sufrió,
queda el recuerdo, que forma la fosa,
donde se sepulta... al amor que murió.
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