Lissethe Ruemar
Poeta recién llegado
Tus manos suaves y delicadas,
Tocan el arpa en momentos de calma,
Emitiendo frases y cantos de hadas,
Que emocionan y acarician hasta el alma.
Cada tarde, cada noche oscura,
Tus manos siguen tocando la misma canción,
Que llegan a mis oídos con pasión, con ternura,
Llevando mis sentidos a otra dimensión.
Es un juego de melodías, sonetos y voces,
Voces que se anidan en mi corazón,
Recorren mis venas las ansias veloces,
Llevándome de lo mágico a la razón.
Tus dedos tocan y hacen vibrar con devoción,
Trae a mis sentidos cada sensación,
Hipnotiza, estremece y apasiona con emoción,
cuando danzamos al compás de esta canción.