H.Nossa
Poeta recién llegado
Te ví iluminada por un sol ondulante
navegando en mar de olas intranquilas,
tu brújula indicaba al horizonte azimut de tu lugar sagrado y oculto
donde duerme la luna y sus estrellas
y tomas té con los enamorados de las tardes.
Y eran tus palabras como alas de mariposas
tus sueños como nubes de aves migratorias,
vi tu vientre con niños que no vienen de París
sino del manantial que nace de tus ilusiones;
vi la jaula construída con palabras hermosas
donde guardas tus silencios emplumados
para que trinen cuativos y enamorados.
Vi en tus amaneceres de húmedas neblinas
tus labios adormilados donde reposan los besos
ellos conocen y saben de los extraños significados
de errabundos y mágicos sueños.
Suben las horas la nocturna escalera de la noche
construída con deseos ocultos de los amantes;
imploro que no cierres tus ojos
allí mi alma tu onírico mundo no alcanza.
Entonces cual can en vigilia, el amanecer espero
mis deseos anclados en mis emociones quedan
cual bote sin remos en arenas intranquilas.
Espero tu llegada al borde de la aurora
para verte iluminada nuevamente por un sol ondulante.
navegando en mar de olas intranquilas,
tu brújula indicaba al horizonte azimut de tu lugar sagrado y oculto
donde duerme la luna y sus estrellas
y tomas té con los enamorados de las tardes.
Y eran tus palabras como alas de mariposas
tus sueños como nubes de aves migratorias,
vi tu vientre con niños que no vienen de París
sino del manantial que nace de tus ilusiones;
vi la jaula construída con palabras hermosas
donde guardas tus silencios emplumados
para que trinen cuativos y enamorados.
Vi en tus amaneceres de húmedas neblinas
tus labios adormilados donde reposan los besos
ellos conocen y saben de los extraños significados
de errabundos y mágicos sueños.
Suben las horas la nocturna escalera de la noche
construída con deseos ocultos de los amantes;
imploro que no cierres tus ojos
allí mi alma tu onírico mundo no alcanza.
Entonces cual can en vigilia, el amanecer espero
mis deseos anclados en mis emociones quedan
cual bote sin remos en arenas intranquilas.
Espero tu llegada al borde de la aurora
para verte iluminada nuevamente por un sol ondulante.