Gigi
Dueña de mi vida y de mis sueños
SOLEDAD / MELANCOLÍA
Vago errante en las profundidades de mi ego,
legado maldito de los dioses de mis penas.
Mi rumbo se pierde por instantes,
en altares de tormentos que me acusan,
no es mi cuerpo,
solo soy un desaliento que gime tras su huella.
legado maldito de los dioses de mis penas.
Mi rumbo se pierde por instantes,
en altares de tormentos que me acusan,
no es mi cuerpo,
solo soy un desaliento que gime tras su huella.
¡ Quien me señala no soy yo
es mi destino!
Un destino errante y cadencioso,
rehúyes del sopor amargas horas...
instantes eternos acribillando penas,
desmembrando juicios glaciales,
consagrando tu sepulcro a dioses
infames....
Reposando en las entrañas de la luna,
duerme el sueño eterno el amor
que siento, susurros malévolos...
espiral de deseos...
rehúyes del sopor amargas horas...
instantes eternos acribillando penas,
desmembrando juicios glaciales,
consagrando tu sepulcro a dioses
infames....
Reposando en las entrañas de la luna,
duerme el sueño eterno el amor
que siento, susurros malévolos...
espiral de deseos...
Si,
susurros malévolos mi pasión enferma,
lápidas vivientes osan posarse en mis huesos.
susurros malévolos mi pasión enferma,
lápidas vivientes osan posarse en mis huesos.
¿Eres tú fría ausencia que carcome mis entrañas?
Revuelves pasados, atrincheras rincones
y el dibujo macabro de la soledad sonríe.
No me miente,
observa a la tristeza hacer un nido en mi memoria.
No descansa,
plaga de venenosos adjetivos mis mañanas.
y el dibujo macabro de la soledad sonríe.
No me miente,
observa a la tristeza hacer un nido en mi memoria.
No descansa,
plaga de venenosos adjetivos mis mañanas.
¡ Maldito trovador de profecías ¡
Tu perfume desglosa mis auroras lentamente.
Auroras sin filo ni emblema,
soledad cimenta los pasillos del absurdo
y te hace trizas la voluntad,
cincela con tu sangre el
òleo de mis pirámides,
ensucia con tu esencia
mi macabra morbosidad....
soledad cimenta los pasillos del absurdo
y te hace trizas la voluntad,
cincela con tu sangre el
òleo de mis pirámides,
ensucia con tu esencia
mi macabra morbosidad....
¡ Tiéntame con tus silencios, viérteme tu beldad!
Tú aclamas que te tienten con silencios,
mi sangre reclama incesante la piedad.
El olor a incienso quema mi cielo
y reduce mis cenizas a un letargo sin final.
Cofradías paganas me acechan;
amenazan con llevarse la llave de mis pasos,
de mi norte, antes aguerrido
solo quedan plegarias por pagar.
mi sangre reclama incesante la piedad.
El olor a incienso quema mi cielo
y reduce mis cenizas a un letargo sin final.
Cofradías paganas me acechan;
amenazan con llevarse la llave de mis pasos,
de mi norte, antes aguerrido
solo quedan plegarias por pagar.
Naturaleza muerta de mis castillos:
¡Respóndeme!
¿Porqué sólo merezco la amargura del fracaso?
¿Cómo hacerlo sin mi lengua?
Perdió su filo entre tus templos.
Colmillos aferrados a mi ente,
desgranan los helechos de ese tiempo....
lo conjugaré con el sudor de mi memoria
para condensar la ira de un edén envejecido
en los albores de tu intelecto...
tu norte se aleja enmohecido,
mi sur delata ausencias y señuelos de un ayer,
que se ríe de los intentos de hacerte
deshojar tu valìa...
Perdió su filo entre tus templos.
Colmillos aferrados a mi ente,
desgranan los helechos de ese tiempo....
lo conjugaré con el sudor de mi memoria
para condensar la ira de un edén envejecido
en los albores de tu intelecto...
tu norte se aleja enmohecido,
mi sur delata ausencias y señuelos de un ayer,
que se ríe de los intentos de hacerte
deshojar tu valìa...
¿Mi valía dices?
mis fuerzas expiraron,
mutilada me someto al demonio del dolor;
la soledad condena ya mis manos a la muerte.
Mi diploma será siempre un exilio amortajado;
no respiro, no reniego soy exigua de mi mente.
Obituarios ya congelan mi presente,
cual condena del adiós del desterrado.
mis fuerzas expiraron,
mutilada me someto al demonio del dolor;
la soledad condena ya mis manos a la muerte.
Mi diploma será siempre un exilio amortajado;
no respiro, no reniego soy exigua de mi mente.
Obituarios ya congelan mi presente,
cual condena del adiós del desterrado.
Amiga melancolía, de rodillas clamo con fervor:
¡ Consuela mis ángeles de miel cuando lloren por mi suerte ¡
Sarah Valentina / Gigi