Boddah
Poeta recién llegado
A Samuel
Tengo café en los ojos de tanto desvelo
Se me cuelga el cansancio del hilo del alma
que apenas se asoma de nuevo por miedo
a que la lastime de nuevo
Ya no tengo paciencia para sinsabores y sinsentidos
me da cansancio y fastidio las gentes livianas
de apariencias vacuas y rellenos fétidos
Ya no quiero comer la misma mierda .
Todos los días me asalta un sonido horrísono
que me quema, me azota a vivir la pesadilla de la rutina.
Mis ojos se llenan de furia,
mis manos se doblan de fuerza desperdiciada:
por cada animal torturado, cada niño abusado,
cada minuto desperdiciado
cada perdón a los cristianos impíos.
¡Me levanto en armas con tus besos como fusil!,
y tu coraje de afrontar el hastío día con día.
Con el mismo arrebato con el que te juzgas a ti mismo
con las mismas manos como granadas que hacen
explotar mi cuerpo cuando hacemos el amor.
Yo sí creo que el amor puede cambiar al mundo,
por lo menos mi perro lo sabe,
mi gato lo demuestra,
el perico lo grita,
tú eres viva muestra.