veronica_neira
Poeta recién llegado
Lágrimas espesas
apagan el sempiterno fuego
de aquel que nadie ve;
un silencio infinito
que aún sueñan sea cortado por su risa.
La necesidad de no creer
para acallar el llanto.
Un dolor profundo
que destroza el alma
y la deja en pedazos,
cenizas
que el viento no las lleva;
se quedan aquí
donde siempre estuvo y estará
Un cuarto vacío
la espera interminable,
el entender que la oportunidad
se perdió nuevamente
de desahogar aquello que nunca se pudo,
porque el tiempo no fue el suficiente
se le acabó la existencia
antes de terminar de vivir.
Un precipicio inagotable abunda en el tiempo,
la pérdida inimaginable
del siempre sonriente,
el sufrimiento de una madre
y la falta del amigo
demuestra que su llegada
al paraíso eterno es indudable.
apagan el sempiterno fuego
de aquel que nadie ve;
un silencio infinito
que aún sueñan sea cortado por su risa.
La necesidad de no creer
para acallar el llanto.
Un dolor profundo
que destroza el alma
y la deja en pedazos,
cenizas
que el viento no las lleva;
se quedan aquí
donde siempre estuvo y estará
Un cuarto vacío
la espera interminable,
el entender que la oportunidad
se perdió nuevamente
de desahogar aquello que nunca se pudo,
porque el tiempo no fue el suficiente
se le acabó la existencia
antes de terminar de vivir.
Un precipicio inagotable abunda en el tiempo,
la pérdida inimaginable
del siempre sonriente,
el sufrimiento de una madre
y la falta del amigo
demuestra que su llegada
al paraíso eterno es indudable.