Me acompaña una lata de cerveza
y una melodía de Chopín;
estoy solo aunque afuera aya mucha gente
y es que no importa la gente
si no hay nadie con quien conversar.
Voy escribiendo
al ritmo de un piano
que va dictándome que escribir
y la imaginación con mi conciencia
me van pasando las letras
que en estos versos he de escribir.
Estoy solo y desamparado,
aunque tenga a mis padres,
pero no sienta de ellos un amor especial
quizás sean duras piedras
o talvéz su amor es tan puro
que no es fácil de distinguir
entre la desolación de familia
o el amor de padre y amigo.
Una cerveza me mira
fijamente a los ojos
y me dice que piense
en que escribiré hoy
si es sobre el amor que no tengo
o sobre mi soledad
que siempre me acompaño
si escribir sobre una ilusión
o sobre la ilusión rota
que alguien me dejó.
Solo dolido y triste
quiero llorar por mi soledad
y brindar con el dolor
hasta perder la razón
y quedarme sentado
en esta fría silla de la desesperación
de no tener algo
al que pueda decirle amor.