Martín Renán
Poeta adicto al portal
A salvo,
el mundo detrás, el telescopio
olvidó
31 días de julio.
El sueño sabe de mí camino a casa.
Entre dos ramas sonríe un ciempiés enamorado,
pero en ninguna parte
el cielo murió
de dolor.
En mi habitación la oscuridad
a sobresaltos,
la luz
dentro de una pecera
rompe a llorar.
Con el alma suicida dejo una pista en mi zapato.
Soy el extranjero
muerto de risa,
muerto el corazón, otra vez
al tercer día.
En un vaso de agua, el mar
cae en picada,
el reflejo que va al sur
quema
mi ataúd por cinco reales.
Si me escondo en mi sombra de milagro resucitaré.
el mundo detrás, el telescopio
olvidó
31 días de julio.
El sueño sabe de mí camino a casa.
Entre dos ramas sonríe un ciempiés enamorado,
pero en ninguna parte
el cielo murió
de dolor.
En mi habitación la oscuridad
a sobresaltos,
la luz
dentro de una pecera
rompe a llorar.
Con el alma suicida dejo una pista en mi zapato.
Soy el extranjero
muerto de risa,
muerto el corazón, otra vez
al tercer día.
En un vaso de agua, el mar
cae en picada,
el reflejo que va al sur
quema
mi ataúd por cinco reales.
Si me escondo en mi sombra de milagro resucitaré.