El Poeta del Asfalto
Poeta adicto al portal
Finalmente,
Con el tiempo te das cuenta,
Que tal vez, y a pesar de toda cosa,
No eres más que un tipo común.
Como tantos que andan por ahí,
O ya no andan.
Estas cansado de trabajar,
pero satisfecho de intentar hacer bien las cosas.
Es que no conoces otra manera,
Refugiarte en sueños,
Gastar veredas.
Inexorablemente ponerte viejo,
Y no preocuparte de dismular las canas que ya asoman.
Dejaste de querer arreglar el mundo en que vas montado.
Ese al que ya le falta más de un tornillo...
Y quien sabe si alguna vez ha de arregalarse,
O a descomponerse del todo.
Tú está cansado de trabajar,
pero satisfecho de intentar hacer bien las cosas.
Le agregás al mate, un poco de yerba.
Subís la radio, y suspirás:
¡Al fin un tango!...
Tenés las manos ásperas.
Los ojos abiertos,
atentos a "Pichuco"
Te veo cada día,
cada noche.
Te veo en tantas cosas...
Te veo hasta a través de las paredes.
Te estafaron en tu inocencia tantas veces...
Y aún seguís creyendo.
Es que no conoces otra manera,
Es que tal vez, y a pesar de toda cosa,
No eres más que un tipo común.
Como tantos que andan por ahí,
Esta noche lluviosa y larga,
Como tantas otras que te esperan.
El Poeta del Asfalto
(Dedicado a tantos tipos "de la pieza de al lado")
Pichuco: Seudónimo de Aníbal Trolio conocido Bandonenista y director de orquesta (fallecido)
Con el tiempo te das cuenta,
Que tal vez, y a pesar de toda cosa,
No eres más que un tipo común.
Como tantos que andan por ahí,
O ya no andan.
Estas cansado de trabajar,
pero satisfecho de intentar hacer bien las cosas.
Es que no conoces otra manera,
Refugiarte en sueños,
Gastar veredas.
Inexorablemente ponerte viejo,
Y no preocuparte de dismular las canas que ya asoman.
Dejaste de querer arreglar el mundo en que vas montado.
Ese al que ya le falta más de un tornillo...
Y quien sabe si alguna vez ha de arregalarse,
O a descomponerse del todo.
Tú está cansado de trabajar,
pero satisfecho de intentar hacer bien las cosas.
Le agregás al mate, un poco de yerba.
Subís la radio, y suspirás:
¡Al fin un tango!...
Tenés las manos ásperas.
Los ojos abiertos,
atentos a "Pichuco"
Te veo cada día,
cada noche.
Te veo en tantas cosas...
Te veo hasta a través de las paredes.
Te estafaron en tu inocencia tantas veces...
Y aún seguís creyendo.
Es que no conoces otra manera,
Es que tal vez, y a pesar de toda cosa,
No eres más que un tipo común.
Como tantos que andan por ahí,
Esta noche lluviosa y larga,
Como tantas otras que te esperan.
El Poeta del Asfalto
(Dedicado a tantos tipos "de la pieza de al lado")
Pichuco: Seudónimo de Aníbal Trolio conocido Bandonenista y director de orquesta (fallecido)