Rey de la Patagonia
Poeta adicto al portal
Del viento me valgo hoy para volar hacia ti, de las
nubes descuelgo tus soles y los tomo en mis
manos.
Como una hoja en busca del árbol, este amor
busca el camino, sin saber a donde ir.
Sin poder parar, sin querer quedarse
Solo seguir
A los murmullos de ese corazón que a prometido sus
latidos y soñado con mi abrazo, voy.
Puedo sentir que te acercas, puedo sentir tu aroma
Entre niebla de estos días de sombra.
Mi mirada busca tus ojos y mis manos quieren sentir algo que
pueda parecerse… solo un poco a ti.
En la textura, en las formas en la dicha de tocarte y acercarte
a mi boca y besarte.
Nace y fluye este río ganas que se encarna en el alma y
Que merecen las tuyas.
Prometido, jurado y sentenciado es este destino que nos toca
y estas cadenas echas de tus eslabones…
Las porto como un esclavo ,sin reclamo.
Yo hice la llave y el candado y me aprisione como Prometeo
a la roca esperando que consumas mi corazón, desesperado.
Que hermosa desgracia y que bello es el dolor de no tenerte
sabientote mía
En cada instante, te encuentro, en cada silencio te escucho, en
cada pausa te quedas y en cada flor te presiento.
Amor, de mi felicidad eres la causa y agregaría mil motivos como
este ,para quererte cada día más.
Hoy me entrego al viento, porque en el encuentro tus suspiros, y me
entrego a la lluvia y a este río para tocarte.
Te acercas y los espacios se llenan, la luz inunda todo y la ciudad
hace una pausa, en el silencio de tu recuerdo.
Dos al borde del río solo dos habiendo miles, dos que quieren
ser unidos y sometidos.
Que violento es el amor a veces, arremete como un mar desbocado
y te deja sin todo lo que te manda, a expensas.
Y espero tu abrazo como el menesteroso espera el pan de la mañana, tal
como las cumbres al sol te espero.
Te quiero.
nubes descuelgo tus soles y los tomo en mis
manos.
Como una hoja en busca del árbol, este amor
busca el camino, sin saber a donde ir.
Sin poder parar, sin querer quedarse
Solo seguir
A los murmullos de ese corazón que a prometido sus
latidos y soñado con mi abrazo, voy.
Puedo sentir que te acercas, puedo sentir tu aroma
Entre niebla de estos días de sombra.
Mi mirada busca tus ojos y mis manos quieren sentir algo que
pueda parecerse… solo un poco a ti.
En la textura, en las formas en la dicha de tocarte y acercarte
a mi boca y besarte.
Nace y fluye este río ganas que se encarna en el alma y
Que merecen las tuyas.
Prometido, jurado y sentenciado es este destino que nos toca
y estas cadenas echas de tus eslabones…
Las porto como un esclavo ,sin reclamo.
Yo hice la llave y el candado y me aprisione como Prometeo
a la roca esperando que consumas mi corazón, desesperado.
Que hermosa desgracia y que bello es el dolor de no tenerte
sabientote mía
En cada instante, te encuentro, en cada silencio te escucho, en
cada pausa te quedas y en cada flor te presiento.
Amor, de mi felicidad eres la causa y agregaría mil motivos como
este ,para quererte cada día más.
Hoy me entrego al viento, porque en el encuentro tus suspiros, y me
entrego a la lluvia y a este río para tocarte.
Te acercas y los espacios se llenan, la luz inunda todo y la ciudad
hace una pausa, en el silencio de tu recuerdo.
Dos al borde del río solo dos habiendo miles, dos que quieren
ser unidos y sometidos.
Que violento es el amor a veces, arremete como un mar desbocado
y te deja sin todo lo que te manda, a expensas.
Y espero tu abrazo como el menesteroso espera el pan de la mañana, tal
como las cumbres al sol te espero.
Te quiero.
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