Guardo un trocito de cielo
entre mis labios y tu pecho,
me alegra las mañanas tristes
me consuela las noches de celo.
Se escapa conmigo muy lejos
al ritmo de tus antojos
y se envuelve entre mis dedos
haciéndome casi loco.
¿Y... ya que me quieres
para qué he de tenerlo dirás?.
Porqué tú te has ido mi vida
y tú recuerdo no me basta,
quiero más.
Ese trocito de cielo se me hace tu cama
y por eso cada mañana
al cielo lo vuelvo a mandar.
¡Ya que ahí estás mi diosa,
prisionera de tanto amar!.
entre mis labios y tu pecho,
me alegra las mañanas tristes
me consuela las noches de celo.
Se escapa conmigo muy lejos
al ritmo de tus antojos
y se envuelve entre mis dedos
haciéndome casi loco.
¿Y... ya que me quieres
para qué he de tenerlo dirás?.
Porqué tú te has ido mi vida
y tú recuerdo no me basta,
quiero más.
Ese trocito de cielo se me hace tu cama
y por eso cada mañana
al cielo lo vuelvo a mandar.
¡Ya que ahí estás mi diosa,
prisionera de tanto amar!.