Como la cálida brisa de primavera
que hace ondear tu negro pelo al viento,
te rozo en un suspiro, mas siento
que no hay más flores que a tu vera,
creciendo rodeadas de verde,
verdes que son tus penas de sirena,
azul que es tu alma de cielo, que teje
tormentas como torrentes en la arena.
Caminas lentamente, sin prisa,
y tu mano, que parece de seda
corre cuando despierta una sonrisa
que ilumina tu rostro como hielo en hierva.
Y quién me diese ser tu cálida mano,
y volar hasta en centro de tu cara,
para acariciar luego tus tibios labios,
y que en ese momento todo acabara.
Y, ¿sabes por qué de locura hiervo?
Porque de amor estoy loco.
¿Porqué me despiertas cuando muero?
Sobrevuelas mi lecho como un cuervo,
y cuando ves que me queda poco
me revives, fénix, con tu fuego.
que hace ondear tu negro pelo al viento,
te rozo en un suspiro, mas siento
que no hay más flores que a tu vera,
creciendo rodeadas de verde,
verdes que son tus penas de sirena,
azul que es tu alma de cielo, que teje
tormentas como torrentes en la arena.
Caminas lentamente, sin prisa,
y tu mano, que parece de seda
corre cuando despierta una sonrisa
que ilumina tu rostro como hielo en hierva.
Y quién me diese ser tu cálida mano,
y volar hasta en centro de tu cara,
para acariciar luego tus tibios labios,
y que en ese momento todo acabara.
Y, ¿sabes por qué de locura hiervo?
Porque de amor estoy loco.
¿Porqué me despiertas cuando muero?
Sobrevuelas mi lecho como un cuervo,
y cuando ves que me queda poco
me revives, fénix, con tu fuego.