Nommo
Poeta veterano en el portal
Te amo, sin supersticiones.
Te amo, en todos los rincones.
Te amo, en el abrevadero.
Te amo con las vacas, y con los terneros.
Te amo en la montaña, sin esquizofrenia.
Te amo en ese monte, desde el cuál te grito, y te amenazo.
Voy a molerte a palos, y a porrazos.
Pero es una broma. Es paranoia.
Es fruta prohibida. Es chirimoya.
Tú no me soportas, porque di a luz muchos hijos.
Y no me importa que alguno de ellos, sea fresa o pijo.
De hecho, dineros son calidad, ¡ Verdad ! Decía don Luis de Góngora y Argote.
Modestamente, soy la Dulcinea del Quijote.
Y me quedo en Castilla la Mancha. Tú ve al Gobierno de tu ínsula.
Tú ve con tu escudero, Sancho Panza. Tú ve... Que yo me quedo, en el cortijo.
Te amo, en todos los rincones.
Te amo, en el abrevadero.
Te amo con las vacas, y con los terneros.
Te amo en la montaña, sin esquizofrenia.
Te amo en ese monte, desde el cuál te grito, y te amenazo.
Voy a molerte a palos, y a porrazos.
Pero es una broma. Es paranoia.
Es fruta prohibida. Es chirimoya.
Tú no me soportas, porque di a luz muchos hijos.
Y no me importa que alguno de ellos, sea fresa o pijo.
De hecho, dineros son calidad, ¡ Verdad ! Decía don Luis de Góngora y Argote.
Modestamente, soy la Dulcinea del Quijote.
Y me quedo en Castilla la Mancha. Tú ve al Gobierno de tu ínsula.
Tú ve con tu escudero, Sancho Panza. Tú ve... Que yo me quedo, en el cortijo.
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