Edgar Márquez
Poeta recién llegado
Hay veces que quisiera entender
lo que fue y ya no es y lo que es y ya se fue
para volver a encontrar tan solo una vez
el sentido que me hizo aterrizar hacia sus pies
Oh que dulce amargura en este corazón tan joven
se abrieron cicatrices que sepultaban una muerte
¿Seremos tan afortunados a lado de los dioses
que nuestro pago es la emoción que deviene de la suerte?
Somos los viajeros que retumban por la tierra
y que el cielo anhelamos en un salto con recelo
somos tan incompletos en la mirada extranjera
que nos es tan diferente que nos comparte un sentimiento
Así fue mi magia con tus veinte tentaciones
que no fueron a la par de un sueño contemplado
¿Realmente somos seres de ocasiones...
para no aguantar un deseo que se cruza a nuestro paso?
Hay veces que quisiera comprender
lo que pausamos y alargamos al dar un clavel,
crear una eternidad naciendo entre un vaivén
que nos vuelve recuerdo en la vida de un querer
Oh que dulce fortaleza en este corazón tan joven
lleno de emociones palpitando en forma bicolor
¿Seremos tan envidiados por los dioses
que nuestro destino es el morir sin descifrarle algún sabor?
Solo sé que soy esclavo y dueño de ella
como ese amor que me responde de la misma manera
son los frutos de mi más grande alegoría
cuando existo y me reservo en esa vida con la mía.
lo que fue y ya no es y lo que es y ya se fue
para volver a encontrar tan solo una vez
el sentido que me hizo aterrizar hacia sus pies
Oh que dulce amargura en este corazón tan joven
se abrieron cicatrices que sepultaban una muerte
¿Seremos tan afortunados a lado de los dioses
que nuestro pago es la emoción que deviene de la suerte?
Somos los viajeros que retumban por la tierra
y que el cielo anhelamos en un salto con recelo
somos tan incompletos en la mirada extranjera
que nos es tan diferente que nos comparte un sentimiento
Así fue mi magia con tus veinte tentaciones
que no fueron a la par de un sueño contemplado
¿Realmente somos seres de ocasiones...
para no aguantar un deseo que se cruza a nuestro paso?
Hay veces que quisiera comprender
lo que pausamos y alargamos al dar un clavel,
crear una eternidad naciendo entre un vaivén
que nos vuelve recuerdo en la vida de un querer
Oh que dulce fortaleza en este corazón tan joven
lleno de emociones palpitando en forma bicolor
¿Seremos tan envidiados por los dioses
que nuestro destino es el morir sin descifrarle algún sabor?
Solo sé que soy esclavo y dueño de ella
como ese amor que me responde de la misma manera
son los frutos de mi más grande alegoría
cuando existo y me reservo en esa vida con la mía.
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