pequeña anie
Poeta que considera el portal su segunda casa
No esperes a que se caiga el tejado dejando las promesas enterradas,
cuando mis besos te dejen helado
y mis caricias te sepan a nada...
Aléjate de mí.
No trates de buscar a engañarnos
haciendo que lo bueno se amargue
si un día dejases de extrañarnos
y el tiempo frío en mí se alargue...
Aléjate de mí.
No busques anclas en el desierto
ni ares en bravos mares del ayer,
cuando tus pasos con desacierto
te pidan ciegos otro camino coger...
Aléjate de mí.
Aléjate de mí...
sin hacer larga la agonía,
si se pierde la sinfonía
de los versos recitados
se llega al veneno disfrazado
y la muerte no deja de ser muerte
aunque el tiempo se ha alargado.
cuando mis besos te dejen helado
y mis caricias te sepan a nada...
Aléjate de mí.
No trates de buscar a engañarnos
haciendo que lo bueno se amargue
si un día dejases de extrañarnos
y el tiempo frío en mí se alargue...
Aléjate de mí.
No busques anclas en el desierto
ni ares en bravos mares del ayer,
cuando tus pasos con desacierto
te pidan ciegos otro camino coger...
Aléjate de mí.
Aléjate de mí...
sin hacer larga la agonía,
si se pierde la sinfonía
de los versos recitados
se llega al veneno disfrazado
y la muerte no deja de ser muerte
aunque el tiempo se ha alargado.