Anaa
Poeta asiduo al portal
Tropezamos un día de invierno,
de tu rostro salpicaba lluvia
otoños escapaban de mi frente,
una mirada nos robo el pensamiento
¡Que hermoso! que joven, pensé...
¡Que encantadora! adivine...
Bajo los pies crujían hojas secas,
a nuestro alrededor una niebla espesa.
Nos cobijamos bajo un árbol sombrío,
como niños tramando un desatino
Hablaron los ojos con palabras diestras,
confirmaron el sentimiento
y nos llego la entrega.
El corazón nos latía de emoción,
el alma se nos regodeo de contento
De mi frente resbalaron los años viejos,
y entre las hojas secas buscaron sustento.
Con las manos unidas, corrimos calle arriba,
Entre tú y yo, empezó algo bello.
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