Y tu vida no ha sido más,
Que aparentar ser zapatos de charol,
Si aquel brillo de tu corteza,
Sería la más grande proeza,
Encontrar tu corazón,
Más allá de un poder insensato,
O dolor, desacato,
Vengo a cantarte una canción,
Y par de aves se han posado ya,
Han depositado miel en tu ventana,
Estrechase asi cada mañana,
Cada dulzor, sensación,
Cada arrepentimiento, amor,
Si así pudiese hablar de corazón a corazón,
Subidón de enredadera,
Mi alma hoy trepa,
Por cada piedrecilla hasta tu puerta,
Atraviesa tus sueños,
En tu almohada,
Mis ganas estampadas,
Tu, siendo la matriz de mis deseos.
Si hay algo divino en esta vida,
Mas alla de este mundo mundano,
De estas cosas,
Hay algo que brilla mas allá,
Y es que en tus ojos esta la paz,
Viviente en ti,
Atravesando los mares,
Ventiscas y huracanes,
Terminando en la tranquila primavera.
Que aparentar ser zapatos de charol,
Si aquel brillo de tu corteza,
Sería la más grande proeza,
Encontrar tu corazón,
Más allá de un poder insensato,
O dolor, desacato,
Vengo a cantarte una canción,
Y par de aves se han posado ya,
Han depositado miel en tu ventana,
Estrechase asi cada mañana,
Cada dulzor, sensación,
Cada arrepentimiento, amor,
Si así pudiese hablar de corazón a corazón,
Subidón de enredadera,
Mi alma hoy trepa,
Por cada piedrecilla hasta tu puerta,
Atraviesa tus sueños,
En tu almohada,
Mis ganas estampadas,
Tu, siendo la matriz de mis deseos.
Si hay algo divino en esta vida,
Mas alla de este mundo mundano,
De estas cosas,
Hay algo que brilla mas allá,
Y es que en tus ojos esta la paz,
Viviente en ti,
Atravesando los mares,
Ventiscas y huracanes,
Terminando en la tranquila primavera.