coral
Una dama muy querida en esta casa.
xxxxxxxx
No sé que me hizo falta de ti,
sí la luz en tus pupilas,
el sueño de una cálida sonrisa
o las caricias de unas manos tibias.
o las caricias de unas manos tibias.
Algo me alejó de ti... tal vez
tu voz casi muda, sin sonidos de alegrías,
tu voz casi muda, sin sonidos de alegrías,
con ahogadas riñas, mutilando las fantasías.
Y se fue petrificando los alocados encuentros
como el último sonido de las notas en el piano
como el último sonido de las notas en el piano
y te fuiste alejando y tan lejos me he quedado
que ya no puedo ni quiero,
ni siquiera... desde lejos mirarte.
que ya no puedo ni quiero,
ni siquiera... desde lejos mirarte.
Hoy, sólo veo ruinas esparcidas por el campo
sin poder ni querer encontrar alguna forma
sin poder ni querer encontrar alguna forma
de reunir los pedazos,
porque han pasado los años
y tantos son los que han pasado
y tantos son los que han pasado
que ya no logro acordarme
¿por qué me aleje de ti?
y... ¡ya no quiero ni recordarlo!
¿por qué me aleje de ti?
y... ¡ya no quiero ni recordarlo!
Prudencia Arenas
Coral
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