Contemplando la furia de un gran rio,
miraba entre sus olas algo mio.
La cupula celeste, gris, y triste,
derrochaba nostalgia sobre el puente.
Y se acordo de ti mi ser doliente,
olvidando de pronto que te fuiste.
El rio zarandeaba, troncos y hojas,
y en sus aguas llevaba gotas rojas.
Tu amor vertia suavemente olvido,
y lento me movia el sentimiento,
hacia el umbral de algun encantamiento,
brotando de las aguas renacido.
No hubo luz, ni crepusculo tardio,
solo versos flotando sobre el rio.
Puedo sentir de golpe tu llegada
paseando escandalosa por mi vida,
pero nada me quita de esta herida,
el amargo sabor de tu mirada.
german g