sergiochez
Poeta fiel al portal
Puedo oir tu voz,
y cambiar mis sueños.
Descansar en tu piel,
hasta sentir tu cuerpo.
Alguien dirá, alguien sabrá,
que hasta el cielo cambia,
hasta caer sobre tu piel
y perecer por nada.
Dulce dolor ¡no llores!
alguien vivirá por ti.
Dulce dolor ¡escucha!
y así sabrás el porque.
Dulce dolor ¡no mientas!
tus ojos pueden llorar.
Dulce dolor, la vida
es un destino sin fin.
Puedo escuchar desde aquí
y cambiar tu llanto por risas,
al desterrar ese dolor
arojando al viento cenizas.
Alguien dirá, alguien sabrá
que hasta el tiempo muere,
hasta llegar a comprender,
que puede haber sol si llueve.
Dulce dolor ¡No llores!
alguien sabrá de ti.
Dulce dolor ¡Escucha!
pues siempre habrá un porque.
Dulce dolor, ¡No mientas!
el amor se puede acabar.
Dulce dolor, la vida
es el destino al fin.
y cambiar mis sueños.
Descansar en tu piel,
hasta sentir tu cuerpo.
Alguien dirá, alguien sabrá,
que hasta el cielo cambia,
hasta caer sobre tu piel
y perecer por nada.
Dulce dolor ¡no llores!
alguien vivirá por ti.
Dulce dolor ¡escucha!
y así sabrás el porque.
Dulce dolor ¡no mientas!
tus ojos pueden llorar.
Dulce dolor, la vida
es un destino sin fin.
Puedo escuchar desde aquí
y cambiar tu llanto por risas,
al desterrar ese dolor
arojando al viento cenizas.
Alguien dirá, alguien sabrá
que hasta el tiempo muere,
hasta llegar a comprender,
que puede haber sol si llueve.
Dulce dolor ¡No llores!
alguien sabrá de ti.
Dulce dolor ¡Escucha!
pues siempre habrá un porque.
Dulce dolor, ¡No mientas!
el amor se puede acabar.
Dulce dolor, la vida
es el destino al fin.