Darío Nervo
Poeta que considera el portal su segunda casa
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[TD="align: left"]
Herido de muerte,
mi lengua en el polvo.
Mi cuerpo agoniza.
-!Me dieron, me dieron
alguien disparó!-
Yo estaba tranquilo
sentado en la vida,
sin prisa y silente
con ganas de amar;
y alguien disparó.
Me dio al corazón
directo y certero.
-¡Me muero, me muero!-
¿Quién puedo haber sido?
Yo solo cantaba
los versos del alma,
pensando entre rimas
suspiros y anhelos,
ahora postrado
ya nadie me escucha
ni siente mi llanto;
sin fuerzas trataba
de sobrevivir.
Pude abrir mis ojos
por última vez.
y entonces la vi;
no fue mi enemigo,
no fue mi adversario
sino la mujer
que tanto yo amé.
se fue de mi vida.
Dejó un gran vacío.
Me hirió el corazón ...
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Herido de muerte,
mi lengua en el polvo.
Mi cuerpo agoniza.
-!Me dieron, me dieron
alguien disparó!-
Yo estaba tranquilo
sentado en la vida,
sin prisa y silente
con ganas de amar;
y alguien disparó.
Me dio al corazón
directo y certero.
-¡Me muero, me muero!-
¿Quién puedo haber sido?
Yo solo cantaba
los versos del alma,
pensando entre rimas
suspiros y anhelos,
ahora postrado
ya nadie me escucha
ni siente mi llanto;
sin fuerzas trataba
de sobrevivir.
Pude abrir mis ojos
por última vez.
y entonces la vi;
no fue mi enemigo,
no fue mi adversario
sino la mujer
que tanto yo amé.
se fue de mi vida.
Dejó un gran vacío.
Me hirió el corazón ...
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