Sin temores, una noche de verano
he pasado con ella, tirando dados:
Si me sale un uno me echa a patadas,
si me sale un seis soy el rey de su cama.
Tú, con pasado austero,
yo, de corazón ventero,
tú enciendes la Luna cada noche,
yo apago cada tarde el cielo.
Si me olvido de tu nombre,
no es por que no te recuerde,
nombres tienen todas las flores
y yo sólo me quedo con sus olores.
Acariciando tu pelo paso el día,
buscando tu boca, la noche,
en la hoguera, mis labios ardían
soñando desabrochar tu broche.
Tus ojos almendrados son dos helados,
que se derriten al calor de los hados,
jamás quedarían abandonados,
pues viviría y moriría a ellos atado.
Anoche no molestaba nada,
no se sentía ni el viento,
sólo tus dulces palabras
y la calidez de tu cuerpo.
Como una nube caes en mis brazos,
y siempre me dejas intrigado
¿Quieres un beso o un abrazo?
algún día moveré el dado
he pasado con ella, tirando dados:
Si me sale un uno me echa a patadas,
si me sale un seis soy el rey de su cama.
Tú, con pasado austero,
yo, de corazón ventero,
tú enciendes la Luna cada noche,
yo apago cada tarde el cielo.
Si me olvido de tu nombre,
no es por que no te recuerde,
nombres tienen todas las flores
y yo sólo me quedo con sus olores.
Acariciando tu pelo paso el día,
buscando tu boca, la noche,
en la hoguera, mis labios ardían
soñando desabrochar tu broche.
Tus ojos almendrados son dos helados,
que se derriten al calor de los hados,
jamás quedarían abandonados,
pues viviría y moriría a ellos atado.
Anoche no molestaba nada,
no se sentía ni el viento,
sólo tus dulces palabras
y la calidez de tu cuerpo.
Como una nube caes en mis brazos,
y siempre me dejas intrigado
¿Quieres un beso o un abrazo?
algún día moveré el dado