Maktú
Poeta que considera el portal su segunda casa
Hay noches que maldito me desvelo
y torvo me despierto malherido,
se rompe mi esternón y dolorido
derramo mis latidos por el suelo.
Hay días donde Dios no me da cielo
y vago como averno resentido;
el fuego del infierno me ha seguido
por calles de perenne desconsuelo.
Huraño me confundo con la Nada
y nada de lo bueno me visita,
y el miedo se hace bruma en mi mirada
Helado ni el calor viene a mi cita
y fría se congela la alborada,
y el verso ni queriendo me recita.
y torvo me despierto malherido,
se rompe mi esternón y dolorido
derramo mis latidos por el suelo.
Hay días donde Dios no me da cielo
y vago como averno resentido;
el fuego del infierno me ha seguido
por calles de perenne desconsuelo.
Huraño me confundo con la Nada
y nada de lo bueno me visita,
y el miedo se hace bruma en mi mirada
Helado ni el calor viene a mi cita
y fría se congela la alborada,
y el verso ni queriendo me recita.