Carlos Aristy
Poeta que considera el portal su segunda casa
Alicia adorada.
Te bauticé a besos.
Te arropé en escaques de sueño
para imaginarte ciego en tu blancura.
Maldita sea la hora del despojo de mi ciénega.
Mi corazón ennegrecido por el deseo se suicida
y la angustia late inmisericorde
y el desamor duele en mis ojos...
Te bauticé a besos,
Alicia adorada.
14 de Marzo de 2009
Te bauticé a besos.
Te arropé en escaques de sueño
para imaginarte ciego en tu blancura.
Maldita sea la hora del despojo de mi ciénega.
Mi corazón ennegrecido por el deseo se suicida
y la angustia late inmisericorde
y el desamor duele en mis ojos...
Te bauticé a besos,
Alicia adorada.
14 de Marzo de 2009