leoncio
Poeta recién llegado
Dejadme ser el último recuerdo de tus bellos ojos,
Aquel que borre de tu mente todo podrido lamento,
Y dejar de ser humano para convertirme,
En tu fiel esclavo.
Dejadme ser el último de tus alientos,
Para tocar tus hermosos labios
Y darle tinte de color pastel,
Para que nunca dejen de ser dulces,
Nunca dejen de saber a miel.
Dejadme ser tu último bocado,
Para poder recorrer tu cuerpo,
Una y otra vez, mientras sacias,
Esas ganas infinitas de conocer,
De planear y de justificar tu ser.
Dejadme ser el camino que te guía,
Por senderos infinitos,
Por lugares inhóspitos,
Por lugares luminosos,
Que jamás recorrerás sin mi mente,
Imaginándote alegre, imaginándote en mí.
Dejadme ser tu último lamento,
Para que puedas unirte a mí,
En un tórrido laurel de sentimientos,
Y no haya otro momento
Tan hermoso, como nuestras almas
Unidas en un firmamento.
Dejadme ser algo de tu vida,
Un grano de arena o inmensa tempestad
Y así, poderte a ti cuidar,
Y jamás necesites a alguien más.
Dejadme ser ese hermoso recuerdo
Que jamás puedas olvidar,
Que jamás puedas abandonar,
Que jamás puedas apartar,
Y así, jurarnos un vínculo afectuoso
Que no importa quién lo quiera destrozar
Nunca nadie pueda separar.
Aquel que borre de tu mente todo podrido lamento,
Y dejar de ser humano para convertirme,
En tu fiel esclavo.
Dejadme ser el último de tus alientos,
Para tocar tus hermosos labios
Y darle tinte de color pastel,
Para que nunca dejen de ser dulces,
Nunca dejen de saber a miel.
Dejadme ser tu último bocado,
Para poder recorrer tu cuerpo,
Una y otra vez, mientras sacias,
Esas ganas infinitas de conocer,
De planear y de justificar tu ser.
Dejadme ser el camino que te guía,
Por senderos infinitos,
Por lugares inhóspitos,
Por lugares luminosos,
Que jamás recorrerás sin mi mente,
Imaginándote alegre, imaginándote en mí.
Dejadme ser tu último lamento,
Para que puedas unirte a mí,
En un tórrido laurel de sentimientos,
Y no haya otro momento
Tan hermoso, como nuestras almas
Unidas en un firmamento.
Dejadme ser algo de tu vida,
Un grano de arena o inmensa tempestad
Y así, poderte a ti cuidar,
Y jamás necesites a alguien más.
Dejadme ser ese hermoso recuerdo
Que jamás puedas olvidar,
Que jamás puedas abandonar,
Que jamás puedas apartar,
Y así, jurarnos un vínculo afectuoso
Que no importa quién lo quiera destrozar
Nunca nadie pueda separar.
Última edición: