BEN.
Poeta que considera el portal su segunda casa
Alienta tu tóxico
el ciclo de las rosas.
Procreas con tu hálito
el desnudo de un cuerpo.
Habito tu número con
ramilletes de olvido único.
Alimento tus signos, la piedra
grabada en mi carne, tatuaje
de culebras incipientes, por la ladera.
Fuego del vítreo ahijado.
Del sobrino espléndido que comía
la mano del sueño con el padre rabioso.
Esa niebla todavía fecunda mi vientre.
Como un perro ahogándose entre musgo-.
©
el ciclo de las rosas.
Procreas con tu hálito
el desnudo de un cuerpo.
Habito tu número con
ramilletes de olvido único.
Alimento tus signos, la piedra
grabada en mi carne, tatuaje
de culebras incipientes, por la ladera.
Fuego del vítreo ahijado.
Del sobrino espléndido que comía
la mano del sueño con el padre rabioso.
Esa niebla todavía fecunda mi vientre.
Como un perro ahogándose entre musgo-.
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