atlantico.30
Poeta recién llegado
Allí donde mi pensamiento acaba,
allí donde huye la luz por costumbre,
está mi suelo, mi senda y mi cumbre,
más alto de lo que me imaginaba.
Soñé el día que por mi cielo erraba,
fugaz estrella que por mi fue lumbre,
al rato nervio primero mansedumbre,
despertar al sentir que la atrapaba.
allí donde huye la luz por costumbre,
está mi suelo, mi senda y mi cumbre,
más alto de lo que me imaginaba.
Soñé el día que por mi cielo erraba,
fugaz estrella que por mi fue lumbre,
al rato nervio primero mansedumbre,
despertar al sentir que la atrapaba.