Quiero hoy abrazarte,
secar de lagrimas tu cuerpo,
bailar contigo hasta que tu rostro refleje,
entre giros de locura,
la sonrisa de ayer.
Rescatarte del sombrío cuarto,
del amor forzado,
que clavó sus feroces dientes.
Cobijarte en mi boca,
que el sabor amargo desaparezca,
al vuelo de los dulces besos,
que de mis labios han de escapar.
Alma de acero despierta!
sumérgete en mi vida y brilla como nunca,
antes que tu corazón quede atrapado y solo,
en ese oscuro burdel.