Solsticio de primavera
Poeta fiel al portal
Todos corriendo,
mirando hacia el frente,
galopando al compas del tren,
obnuvilados por una vida tipo.
En donde simples papeles impregnados de suciedad
compran la felicidad de un corazon marchito,
y visten de verde moho la piel humana,
vendiendo sus almas en talleres maquiavelicos.
Entonces uno mira el cielo,
preciosa la vida abriga mi ser,
y se pregunta si es tan dificil ser feliz.
Si hace falta hundirse en el barro
y mojarse los pies
para sentir oro en las palmas.
Todos se esconden
detras de mascaras de cristal en degrade,
mirando su andar en pantallas de plasma y conformidad.
Su poder en peligro,
y peligrosa en la ambición
de aquellos deshumanizandose bajo la llovizna
de una agonica ciudad cuasieuropea,
solo en nuestras mentes
carcomidas por gusanos del norte.
Atrapados en circulos de smog,
deambulando entre narcisismos y demagogias,
la cleptocracia mundial agobia,
pero no es tan fuerte para vencer ideales,
meros canales para hacernos sufrir una vida de perdidas materiales
pero no ideologicas.
Esperando así secar la tierna luminosidad del sol,
que nos mantiene atentos a lagrimas veraces,
y en contacto constante con la vida.
mirando hacia el frente,
galopando al compas del tren,
obnuvilados por una vida tipo.
En donde simples papeles impregnados de suciedad
compran la felicidad de un corazon marchito,
y visten de verde moho la piel humana,
vendiendo sus almas en talleres maquiavelicos.
Entonces uno mira el cielo,
preciosa la vida abriga mi ser,
y se pregunta si es tan dificil ser feliz.
Si hace falta hundirse en el barro
y mojarse los pies
para sentir oro en las palmas.
Todos se esconden
detras de mascaras de cristal en degrade,
mirando su andar en pantallas de plasma y conformidad.
Su poder en peligro,
y peligrosa en la ambición
de aquellos deshumanizandose bajo la llovizna
de una agonica ciudad cuasieuropea,
solo en nuestras mentes
carcomidas por gusanos del norte.
Atrapados en circulos de smog,
deambulando entre narcisismos y demagogias,
la cleptocracia mundial agobia,
pero no es tan fuerte para vencer ideales,
meros canales para hacernos sufrir una vida de perdidas materiales
pero no ideologicas.
Esperando así secar la tierna luminosidad del sol,
que nos mantiene atentos a lagrimas veraces,
y en contacto constante con la vida.