[center:3c2eaf0101]Besame amada mía en el silencio de las sombras,
a la luz de la luna llena,
a la caricia del viento nocturno que en la noche fría vaga.
Tocame amada mía con el ritmo de las olas que en el mar bailan,
con el calor de los poderosos volcanes,
con la dulzura prohibida de los amantes a escondidas.
Hablame amada mía con el cantar suave de los pajaros cantores,
con el murmullo de la debil brisa que sopla en invierno y verano,
con el canto de la sirena del cual el hombre no escapa.
Ámame amada mía con la fuerza de la naturaleza,
con la intensidad de los huracanes, con la fuerza de tu corazón y de tu cuerpo,
entregate a mis brazos en la amalgama perfecta que crean nuestros cuerpos.
Abrazame amada mía luego de la entrega dame de tu corazón la vida,
de tu vientre la esperanza para luchar mañana,
para esperar la llegada al termino de nueve lunas
del fruto de nuestro amor que has concebido en tus entrañas.[/center:3c2eaf0101]

a la luz de la luna llena,
a la caricia del viento nocturno que en la noche fría vaga.
Tocame amada mía con el ritmo de las olas que en el mar bailan,
con el calor de los poderosos volcanes,
con la dulzura prohibida de los amantes a escondidas.
Hablame amada mía con el cantar suave de los pajaros cantores,
con el murmullo de la debil brisa que sopla en invierno y verano,
con el canto de la sirena del cual el hombre no escapa.
Ámame amada mía con la fuerza de la naturaleza,
con la intensidad de los huracanes, con la fuerza de tu corazón y de tu cuerpo,
entregate a mis brazos en la amalgama perfecta que crean nuestros cuerpos.
Abrazame amada mía luego de la entrega dame de tu corazón la vida,
de tu vientre la esperanza para luchar mañana,
para esperar la llegada al termino de nueve lunas
del fruto de nuestro amor que has concebido en tus entrañas.[/center:3c2eaf0101]
