Danel
Un cubano más
Te miro desde la sombra,
mujer de mi tentación;
tu distancia me desvela,
y en ella arde mi pasión.
Cada rechazo me hiere,
cada adiós duele en mi ser;
pero mi noble latido
aprende a quererte bien.
Temo ser carga en tu senda,
temo que al amarte más,
mi afán te robe la calma
y no puedas descansar.
Por eso callo mis ansias,
mi amor lo guardo en la voz;
prefiero amarte en silencio,
que herirte con mi pasión.
Aun sabiendo que te alejas,
te sueño en cada rincón,
te sigo en mis pensamientos,
te llevo en mi corazón.
Oh, amor que nunca se alcanza,
de ti no quiero razón;
me basta verte y soñarte,
amándote en el dolor.
mujer de mi tentación;
tu distancia me desvela,
y en ella arde mi pasión.
Cada rechazo me hiere,
cada adiós duele en mi ser;
pero mi noble latido
aprende a quererte bien.
Temo ser carga en tu senda,
temo que al amarte más,
mi afán te robe la calma
y no puedas descansar.
Por eso callo mis ansias,
mi amor lo guardo en la voz;
prefiero amarte en silencio,
que herirte con mi pasión.
Aun sabiendo que te alejas,
te sueño en cada rincón,
te sigo en mis pensamientos,
te llevo en mi corazón.
Oh, amor que nunca se alcanza,
de ti no quiero razón;
me basta verte y soñarte,
amándote en el dolor.