John Mejía
Poeta asiduo al portal
Me desperté con la acuarela de tus ojos,
y de un suspiro te viví,
absorbí tu olor a jazmín y a primaveras,
por esa noche que nos pintó con luces de estrellas.
Desperté,
en lo azul de tu inmensidad,
en el borde de tus labios,
sobre el calor de lo ansioso de tu piel,
y en este palpitar que no me deja tranquilo…
Abrí los ojos,
y te vi junto a mí,
selva envestida de amor,
jardín de rosas,
néctar afrodisiaco,
vendaval de emociones…
Abrí mis ojos y te hice mía,
prestada a una realidad,
vestida de caricias,
de suspiros y abrazos interminables,
donde el silencio no necesitó palabras,
y me cubrí con la seda de tu pelo.
Desperté,
con tus marcas de amor en mi mente,
con tu tierna voz en mis oídos,
y con ese abrazo que no me suelta,
ni de día ni de noche…
Desperté en tí este día,
uno de tantos,
uno prestado al destino,
uno más para sentirme vivo.