JAE
Poeta asiduo al portal
Amaneció el viento con un
tono rosado,
suave al respirarlo
con aroma a naturaleza.
Amaneció con risas infantiles,
con música amable.
El día despertó con una sonrisa,
con una mirada que solo
Dios pudo maquinarla.
El crepúsculo satisfecho mancho
mi corazón con su tenue claridad.
Hoy amaneció jubilosamente,
y tú acostada recargada en mi hombro
todavía con los ojos cerrados
y el pelo descansando en la cama.
tono rosado,
suave al respirarlo
con aroma a naturaleza.
Amaneció con risas infantiles,
con música amable.
El día despertó con una sonrisa,
con una mirada que solo
Dios pudo maquinarla.
El crepúsculo satisfecho mancho
mi corazón con su tenue claridad.
Hoy amaneció jubilosamente,
y tú acostada recargada en mi hombro
todavía con los ojos cerrados
y el pelo descansando en la cama.