avel omaya
Poeta recién llegado
Es la mañana serena de besos.
Sobre la cama nos sigue el cansancio
amoroso despues de la entrega.
Nos despierta luego el anhelo tierno
de reconocernos de nuevo.
Y me acerco a ti, a tu boca,
a buscar tu nombre en uno de tantos besos.
Y tu me respondes despertando
tus manos en mi cuerpo.
Intente bajar a descubrir
la suavidad que hay en tus senos.
Pero me detuvo el gemir
y la ternura de tu cuello.
Con que ansiedad despues precipite
mis labios y mis manos sobre ellos.
Tu no dejabas de decir,
te quiero, te amo, te deseo.
Me lo gritaban tu boca,
tu corazon...tus besos.
Era de deseso tu boca.
Todo lo devorabas,
mis besos, mis caricias...mi sexo.
Me recibias siempre completo.
Avel Omaya.