Alejandro jaramago
Poeta recién llegado
I
Al amanecer
yace inmóvil
suspendida en el tiempo
la figura tendida de cuerpos
de sobras de una noche
de abrazos…
de miel.
Aletargado el sentimiento
desgastado el beso
moribundo el placer
solloza el suspiro
debajo de la almohada
acallando los gritos
fingiendo la sed.
El sueño duerme
no muere
se quema en la lumbre
de un cigarrillo
se pierde en las manos
en las caricias
y sueña con soñar después...
II
De nuevo la magia, la piel, la locura
atrapa el sentido
penetra la piel
la noche comienza
con suaves caricias
y yo invoco al cielo
no desfallecer.
Cada madrugada
perdido en tus brazos
muero en tu regazo
bebo de tu piel
fundidos por siempre
segundo a segundo
tu amante perpetuo siempre quiero ser.
Al amanecer
yace inmóvil
suspendida en el tiempo
la figura tendida de cuerpos
de sobras de una noche
de abrazos…
de miel.
Aletargado el sentimiento
desgastado el beso
moribundo el placer
solloza el suspiro
debajo de la almohada
acallando los gritos
fingiendo la sed.
El sueño duerme
no muere
se quema en la lumbre
de un cigarrillo
se pierde en las manos
en las caricias
y sueña con soñar después...
II
De nuevo la magia, la piel, la locura
atrapa el sentido
penetra la piel
la noche comienza
con suaves caricias
y yo invoco al cielo
no desfallecer.
Cada madrugada
perdido en tus brazos
muero en tu regazo
bebo de tu piel
fundidos por siempre
segundo a segundo
tu amante perpetuo siempre quiero ser.