El grito más profundo de mi alma,
ni la más alta montaña lo podría disimular
esto por quererte tanto y no tenerte,
por beber mis lagrimas que ya no hay,
por sentir mis latidos que ahora
son verdugos por lo que siento, por lo que quiero,
por lo que no tengo, por lo que no tendré.
Ahora, solo como siempre, con mi fiel compañera
la desesperanza, con mi amigo el desamor,
solo tendré un sueño, una fantasía, una locura,
que me recordarán que amar,
es como entrar a un incierto bosque,
donde puedes jamás salir,
y a mi me toco, entrar, y quedarme ahora ahí,
sin salir, sin tenerte, sin nada.
Mañana, reforzare lo que no soy,
me cubriré de que lo que quiero que pase,
me vestiré de lo que debe ser,
y viviré, sabiendo, sintiendo,
que hasta ahora, no se lo que es amar,
y que amando, jamás sabré lo que es
tener lo que amas, y sólo me quedará,
amar mi soledad.
ni la más alta montaña lo podría disimular
esto por quererte tanto y no tenerte,
por beber mis lagrimas que ya no hay,
por sentir mis latidos que ahora
son verdugos por lo que siento, por lo que quiero,
por lo que no tengo, por lo que no tendré.
Ahora, solo como siempre, con mi fiel compañera
la desesperanza, con mi amigo el desamor,
solo tendré un sueño, una fantasía, una locura,
que me recordarán que amar,
es como entrar a un incierto bosque,
donde puedes jamás salir,
y a mi me toco, entrar, y quedarme ahora ahí,
sin salir, sin tenerte, sin nada.
Mañana, reforzare lo que no soy,
me cubriré de que lo que quiero que pase,
me vestiré de lo que debe ser,
y viviré, sabiendo, sintiendo,
que hasta ahora, no se lo que es amar,
y que amando, jamás sabré lo que es
tener lo que amas, y sólo me quedará,
amar mi soledad.