daniel amaya
Poeta fiel al portal
Una vez alguien cantó al aura
una expresión elocuente,
una dulce sinfonía recorría
el verdor coadyuvante ,
alguna vez alguien prendió una fogata
en la intemperie y le dio su espacio a las llamas,
una salida cálida propuso su vida,
alguien corrió lejos sin rumbo y no volvió en si
una manera libre de amar.
Yo amor propuse una ofrenda a una flor y le susurré
palabras de un libro hambriento,
deseos de tener boca y hablar,
a veces las personas no conocen una flor,
una acción desenfrenada de correr y huir,
ser un cazador hambriento del viento
que lleva y trae palabras,
a veces nadie sabe cómo amar...
Las manos del mar acarician la piel de una isla
estallando en orquídeas blancas
y en aves fantasmales,
en mis ojos y en el alma del viento
hay ofrendas blancas
donde todos mueren...
Yo he decidido cosas que explican caminos propios,
he decidido amar,
alguien alguna vez tocó la serenata de una flor,
alguna vez alguien comenzó el camino entrante
hacia lo imposible,
una forma pura de amar.
Yo por mi parte Alejandra he decidido volcar
barreras en el fuerte que resguarda túneles
propios de todos los corazones,
he decidido correr como aquel
que primera vez corrió y no volvió en sí...
una expresión elocuente,
una dulce sinfonía recorría
el verdor coadyuvante ,
alguna vez alguien prendió una fogata
en la intemperie y le dio su espacio a las llamas,
una salida cálida propuso su vida,
alguien corrió lejos sin rumbo y no volvió en si
una manera libre de amar.
Yo amor propuse una ofrenda a una flor y le susurré
palabras de un libro hambriento,
deseos de tener boca y hablar,
a veces las personas no conocen una flor,
una acción desenfrenada de correr y huir,
ser un cazador hambriento del viento
que lleva y trae palabras,
a veces nadie sabe cómo amar...
Las manos del mar acarician la piel de una isla
estallando en orquídeas blancas
y en aves fantasmales,
en mis ojos y en el alma del viento
hay ofrendas blancas
donde todos mueren...
Yo he decidido cosas que explican caminos propios,
he decidido amar,
alguien alguna vez tocó la serenata de una flor,
alguna vez alguien comenzó el camino entrante
hacia lo imposible,
una forma pura de amar.
Yo por mi parte Alejandra he decidido volcar
barreras en el fuerte que resguarda túneles
propios de todos los corazones,
he decidido correr como aquel
que primera vez corrió y no volvió en sí...
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