Maktú
Poeta que considera el portal su segunda casa
Tenerte no significa
llevarte de condimento
allí donde me presiento
sin gusto y a perra chica.
Tenerte me glorifica
hasta darle a mi futuro
la excelencia, te lo juro,
de un presente necesario
que se eleva partidario
de tu voz y su conjuro.
Cuidarte no es la manera
de hacerte fuerte conmigo,
ni parar el desabrigo
es abrigo, compañera.
Cuidarte no es darle cera
a los muebles de la casa
ni quitarte la carcasa
accediendo a lo profundo
que celeste y de este mundo
da a tu centro su argamasa.
Sentirte no se limita
a rozar tu piel candente,
a entregarte mi simiente
como pólvora infinita.
A entender lo chiquitita
que es la vida sin tu boca,
a la fuerza que trastoca
y me vuelve del revés.
Sentirte no es, como ves…
pero sentirte convoca.
Amarte no es ocasión
ni moneda de mercado,
ni es un tiempo atemperado
que me da la absolución.
Amarte es la conclusión
en la que seguir lo es todo,
donde asiento mi acomodo
y te ofrezco mi fortuna.
Amarte me da la luna,
la vereda y el recodo.
¡Amarte de cualquier modo!
llevarte de condimento
allí donde me presiento
sin gusto y a perra chica.
Tenerte me glorifica
hasta darle a mi futuro
la excelencia, te lo juro,
de un presente necesario
que se eleva partidario
de tu voz y su conjuro.
Cuidarte no es la manera
de hacerte fuerte conmigo,
ni parar el desabrigo
es abrigo, compañera.
Cuidarte no es darle cera
a los muebles de la casa
ni quitarte la carcasa
accediendo a lo profundo
que celeste y de este mundo
da a tu centro su argamasa.
Sentirte no se limita
a rozar tu piel candente,
a entregarte mi simiente
como pólvora infinita.
A entender lo chiquitita
que es la vida sin tu boca,
a la fuerza que trastoca
y me vuelve del revés.
Sentirte no es, como ves…
pero sentirte convoca.
Amarte no es ocasión
ni moneda de mercado,
ni es un tiempo atemperado
que me da la absolución.
Amarte es la conclusión
en la que seguir lo es todo,
donde asiento mi acomodo
y te ofrezco mi fortuna.
Amarte me da la luna,
la vereda y el recodo.
¡Amarte de cualquier modo!