marian
Poeta adicto al portal
Amarte forma parte de mí.
Inerte se vuelven estas manos,
mueren sus suspiros,
cuando tocan el alba de tu mirada.
Ardiente como el fuego
que todo lo consume
dejando sólo polvo y ceniza.
Desprenden de mi alma
aliento que se agota,
sonrisas que nunca se desvanecen
y un silencio que retumba
constante en mi garganta
- Preso en su deseo -.
Pienso, sueño, me asusto.
No imagino vida sin ti
ni sol brillar sin tu esplendor.
Lo eres todo para mí
poeta de mis sueños,
marinero de mis alegrías.
Qué será de mis noches si tú allí,
arriba en los cielos,
no desvelas más mis sueños.
Tu piel
Tu aroma
Embrujaron ya mi ser,
tatuaron mi alma
con un te quiero indeleble.
Y ahora toca suave el arca,
las cuerdas que trenzan
nuestros cuerpos
en el vacío de la ausencia.
Ahora ahora que tú no estás.
Todo es recuerdo.
Negra se vuelve la mañana
y oscura y fría la esperanza.
Pero no muere el amor.
No muere este sentir,
que por mis venas camina,
recorriendo el alma
surcando el corazón.
Inerte se vuelven estas manos,
mueren sus suspiros,
cuando tocan el alba de tu mirada.
Ardiente como el fuego
que todo lo consume
dejando sólo polvo y ceniza.
Desprenden de mi alma
aliento que se agota,
sonrisas que nunca se desvanecen
y un silencio que retumba
constante en mi garganta
- Preso en su deseo -.
Pienso, sueño, me asusto.
No imagino vida sin ti
ni sol brillar sin tu esplendor.
Lo eres todo para mí
poeta de mis sueños,
marinero de mis alegrías.
Qué será de mis noches si tú allí,
arriba en los cielos,
no desvelas más mis sueños.
Tu piel
Tu aroma
Embrujaron ya mi ser,
tatuaron mi alma
con un te quiero indeleble.
Y ahora toca suave el arca,
las cuerdas que trenzan
nuestros cuerpos
en el vacío de la ausencia.
Ahora ahora que tú no estás.
Todo es recuerdo.
Negra se vuelve la mañana
y oscura y fría la esperanza.
Pero no muere el amor.
No muere este sentir,
que por mis venas camina,
recorriendo el alma
surcando el corazón.