poetakabik
Poeta veterano en el portal
Amarte fue sin duda mi pecado,
y tus ojos mi más febril condena,
tus labios en mi piel, lo más sagrado,
y todo tu universo, mi cadena.
En tu mirada duerme mi alegría,
en tu sonrisa descansa mi consuelo,
dichosa está mi alma todavía,
por hallarte reflejo de mi cielo.
Enlazo tu sonrisa con mi viento,
la dicha de tenerte me provoca,
es tan grande por ti lo que yo siento,
que se agolpan las palabras en mi boca.
Y aunque el tiempo me borre la esperanza,
Y en tu nombre renazca mi existencia
te guardaré en mi pecho… como lanza,
porque amar es morir sin resistencia.
Mas si al final mi amor fue tu tormento,
y mi voz grita aún entre las sombras frías,
más nada matará el dulce pensamiento,
de haber vivido en ti mis alegrías.
y tus ojos mi más febril condena,
tus labios en mi piel, lo más sagrado,
y todo tu universo, mi cadena.
En tu mirada duerme mi alegría,
en tu sonrisa descansa mi consuelo,
dichosa está mi alma todavía,
por hallarte reflejo de mi cielo.
Enlazo tu sonrisa con mi viento,
la dicha de tenerte me provoca,
es tan grande por ti lo que yo siento,
que se agolpan las palabras en mi boca.
Y aunque el tiempo me borre la esperanza,
Y en tu nombre renazca mi existencia
te guardaré en mi pecho… como lanza,
porque amar es morir sin resistencia.
Mas si al final mi amor fue tu tormento,
y mi voz grita aún entre las sombras frías,
más nada matará el dulce pensamiento,
de haber vivido en ti mis alegrías.
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