Mauricio Del Piano
Poeta recién llegado
Madreselvas y caoba
enredadera de fulgores
cuando rozas mi costado
no hay expresión en tus ojos
y yo debo descifrar cada gesto
escondido tras miles de máscaras y
caretas agazapadas por el tiempo
eres el misterio, tras tu pelo enredado
la veleta misma del vaivén insinuante:
juego enardecido: caderas, miradas
y así
me quedo a interpretar todo signo:
el soplo sutil que insinúa
mas los pétalos de mis sentidos
no alcanzan a verte
sí a soñarte, tras ese silencio
en que tu imaginación emula a la mía.
La luna fría de febrero te me alumbró
entre los sargazos de tu pelo
y yo, divagando ser el agua invisible
para inmiscuirme entre ellos
y quedarme ahí: taciturno, leve
como a la asechanza por un beso tuyo
ocasional como la brisa de la luna fría
eres una encrucijada de laberintos
y en cada túnel muestras luz
al fondo y al final del recorrido
estás tú: cálculo perfecto
entre tu mente y tu
corazón, diciendo adiós
Ay! Túnel de la luna fría!
no sabes cómo sé yo
que tras el azul de tu mirada
eres el ámbar que rota y se traslada
desde el misterio del silencio
hasta el interior de mi pasión
Sí. Eso eres: el sargazo esquivo
que esquiva mi mirada,
mas, mucho más, eres el ámbar
Ámbar, más que rojo azul
ámbar.
enredadera de fulgores
cuando rozas mi costado
no hay expresión en tus ojos
y yo debo descifrar cada gesto
escondido tras miles de máscaras y
caretas agazapadas por el tiempo
eres el misterio, tras tu pelo enredado
la veleta misma del vaivén insinuante:
juego enardecido: caderas, miradas
y así
me quedo a interpretar todo signo:
el soplo sutil que insinúa
mas los pétalos de mis sentidos
no alcanzan a verte
sí a soñarte, tras ese silencio
en que tu imaginación emula a la mía.
La luna fría de febrero te me alumbró
entre los sargazos de tu pelo
y yo, divagando ser el agua invisible
para inmiscuirme entre ellos
y quedarme ahí: taciturno, leve
como a la asechanza por un beso tuyo
ocasional como la brisa de la luna fría
eres una encrucijada de laberintos
y en cada túnel muestras luz
al fondo y al final del recorrido
estás tú: cálculo perfecto
entre tu mente y tu
corazón, diciendo adiós
Ay! Túnel de la luna fría!
no sabes cómo sé yo
que tras el azul de tu mirada
eres el ámbar que rota y se traslada
desde el misterio del silencio
hasta el interior de mi pasión
Sí. Eso eres: el sargazo esquivo
que esquiva mi mirada,
mas, mucho más, eres el ámbar
Ámbar, más que rojo azul
ámbar.