Domenech
Poeta recién llegado
Dices que no cuando tus besos suspiran,
cuando la hora de irse cae y falta un segundo más.
Dices que no y seguidamente un No sé,
y las manos siguen entrelazadas, sin ceder.
Dices que no con miradas prolongadas,
con caricias seductoras, de retén.
Dices que no con el alma apasionada,
con la voluntad perdida, callada, en la pared.
Dices que no, con lo que puedo interpretar,
como si en voz baja torcieras el mensaje.
Dices que no con las mentiras por mostrar
tus segundas intenciones de ámbito salvaje.
Dime por fin ¿dices que sí, o dices que no?
Última edición: