Me gustas tanto y permite que lo diga.
No puedo evitar el hervor de la sangre,
que recorre el cauce, que transita sobre sequía.
Me gustas de día, como de noche enciendes
esa loca vibración que inicia
en el ecuador de tu cuerpo,
y termina latente, a mitad de ml pecho.
Me gustas tanto, y perdona el descaro,
es inevitable observar tu luz como destello,
porque eres tú de noche, eres tú de día,
eres encendido sol, como eres aquella luna.
Eres el aroma, la fragancia,
la frescura y la anhelada alquimia.
Eres lágrima negra, como blanca ternura,
mueca de dolor, mueca de alegría
Me gustas tanto, y a veces en demasia,
que te siento y vibro; que te grito y beso.
Perdona la osadía!!!
Me gustas tanto que en ocasiones olvido
que sólo podrias verme a los ojos, cuando los míos
despierten de esta hermosa fantasía.
No puedo evitar el hervor de la sangre,
que recorre el cauce, que transita sobre sequía.
Me gustas de día, como de noche enciendes
esa loca vibración que inicia
en el ecuador de tu cuerpo,
y termina latente, a mitad de ml pecho.
Me gustas tanto, y perdona el descaro,
es inevitable observar tu luz como destello,
porque eres tú de noche, eres tú de día,
eres encendido sol, como eres aquella luna.
Eres el aroma, la fragancia,
la frescura y la anhelada alquimia.
Eres lágrima negra, como blanca ternura,
mueca de dolor, mueca de alegría
Me gustas tanto, y a veces en demasia,
que te siento y vibro; que te grito y beso.
Perdona la osadía!!!
Me gustas tanto que en ocasiones olvido
que sólo podrias verme a los ojos, cuando los míos
despierten de esta hermosa fantasía.