Atenea Sheresada
Poeta fiel al portal
Te digo gracias, a falta de valor,
muero por decirte tantas cosas,
enmudece mi boca, grita mi corazón,
fueron ¿Cuántos años? uno o un millon,
eramos las mejores amigas,
vivías en mi corazón, una morada permanente,
llena de cariño y comprensión.
El día que me contaste deliraba de emoción,
mi amiga se casaba, nada era mejor,
hice tantos planes, todo celebración,
la despedida de soltera, la misa,
los invitados, la recepción.
No perdería una amiga, ganaría satisfacción,
tu felicidad era la mía, fue así desde niñas.
Pero algo pasó, la sonrisa se tiñó de amargura,
la ilusión de dolor.
¿En qué momento perdí a mi amiga?
¿Qué sucedió?
Apenas si te vi antes de la boda,
me quedé en la ultima fila de la locación,
lloraba no de pena, ni de dolor,
tu alegría era mi consolación,
El padre y la misa, recuerdo el sermón,
había tantas promesas,
recordé nuestra niñez,
por siempre amigas... por siempre.
Ni madrina, ni dama, apenas invitada,
en el salón, estuve en una mesa,
muy retirada de la de honor,
estabas tan hermosa, amiga querida,
brillaba todo a tu alrededor.
Luego de unos meses,
recibí un mensaje, ¡Cuanta emoción!
tendrías un bebito,
saltó mi corazón.
Me reuní contigo,
a tu vida llegaba una bendición.
Ese día murió nuestra amistad,
me dijiste que me apartara,
que no necesitabas mas de mí.
Necesitabas espacio, en tu corazón.
Tu vida esta en otra etapa,
y en mi vida, perdí una amiga.
muero por decirte tantas cosas,
enmudece mi boca, grita mi corazón,
fueron ¿Cuántos años? uno o un millon,
eramos las mejores amigas,
vivías en mi corazón, una morada permanente,
llena de cariño y comprensión.
El día que me contaste deliraba de emoción,
mi amiga se casaba, nada era mejor,
hice tantos planes, todo celebración,
la despedida de soltera, la misa,
los invitados, la recepción.
No perdería una amiga, ganaría satisfacción,
tu felicidad era la mía, fue así desde niñas.
Pero algo pasó, la sonrisa se tiñó de amargura,
la ilusión de dolor.
¿En qué momento perdí a mi amiga?
¿Qué sucedió?
Apenas si te vi antes de la boda,
me quedé en la ultima fila de la locación,
lloraba no de pena, ni de dolor,
tu alegría era mi consolación,
El padre y la misa, recuerdo el sermón,
había tantas promesas,
recordé nuestra niñez,
por siempre amigas... por siempre.
Ni madrina, ni dama, apenas invitada,
en el salón, estuve en una mesa,
muy retirada de la de honor,
estabas tan hermosa, amiga querida,
brillaba todo a tu alrededor.
Luego de unos meses,
recibí un mensaje, ¡Cuanta emoción!
tendrías un bebito,
saltó mi corazón.
Me reuní contigo,
a tu vida llegaba una bendición.
Ese día murió nuestra amistad,
me dijiste que me apartara,
que no necesitabas mas de mí.
Necesitabas espacio, en tu corazón.
Tu vida esta en otra etapa,
y en mi vida, perdí una amiga.