Se me había olvidado quien era
entre las gigantes montañas
de esta insomne era.
Durmiéndome a las tantas.
Despertándome a las horas
donde todavía no estaban puestas las aceras.
Intentando tener una vida feliz,
un coche último modelo y un perro
que al llegar a casa me lamiera.
Se me había olvidado quien era
andando sin aliento con la coraza a cuestas.
Se me había ovidado que esto que piso
era mi tierra,que todo lo que creo crea.
Pongo fin a mi condena,mi guerra incendia
estas letras , mi sonido amansa a las fieras.
Que el mundo gire,que todo lo que sea sea,
mi cabeza nace como una marea abierta.
Que se cierren las puertas,mi mano no tiembla.
Temblar fantasmas,temblar.
Mi despertar es el despertar
de la conciencia.
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