AMOR O ILUCION por Argenis
Que dolor es para el hombre
escribir al desamor,
mis letras las traza el dolor
por no decir tú nombre.
Y que cruel sociedad bacía
que traza nuestros intereses
y me hace sentir a veces,
repugnancia de mi raza.
Porque es apariencia en lo que se basa
para decir quién y quien no,
sin importar quién o no lloro
al sufrir por la injusticia.
Añoranza de tu caricia
a mi rostro ya tallado
y un abrazo ya olvidado
solo por amar.
Pero como te he de olvidar
si eres parte de mi mente
y a pesar de lo que diga la gente
como tú ya no hay más.
¿Pero por quien sentirás?
lo que yo olvidado cargo,
tragando un trago amargo,
porque tú me has de olvidar.
Y al fin olvidado queda,
en mi resignado aparentar
mira tú, que casualidad,
me convertí en lo que tú eres.
Y así como lo prefieres
apostando a otro comenzar
y en el pasado todo atar
sin importar lo que sintieres.
Es imposible, intentar encontrar
entre tanta oscuridad
una luz, una verdad
si tu guía es la soledad.
Y son tus lágrimas de dolor
bendición a los caminantes,
que amigos, o desesperantes
te miran con amor.
Y son lágrimas tan hermosas
que limpian tu rostro maquillado
revelando lo ignorado
a las mentes más curiosas.
Y como un rio presuroso
corre sin prestar atención
o más bien con temor
como un león temeroso.
Amor de los amores
no hay quien lo domine
ni nadie quien determine,
por quien sí, o por quién no.
Y ahora dime: ¿Ya se termino?
o son palabras cortas la llave
que me eleven como un ave
hacia tu ternura y amor.
He de mirarte ahora
y la resignación aflora,
¿decir tu nombre?, quizás;
¿pensar en ti?, jamás.
¿Qué decirte?, ya no se,
pero esto es lo que siempre soñé:
Que siego fui,
porque nunca te vi,
que decidí dejarte,
solo por mí.
Que destrozas mi alma
con cada no,
que quisiera amarrarte
a un viejo sillón.
Que quisiera gritar
y morirme al terminar
diciendo simplemente:
¡que me vas a olvidar!
Que no te importa,
¿o es que no sabes sentir?
o simplemente ya no puedes,
mi corazón oír latir.
Que prohibidas son tus manos,
que prohibido esta tu razón,
que si por mi fuese,
me encierro en prisión.
Que no te importa
lo que este viejo soñador
piensa, quiere y piensa;
gritando en este rincón.
Que tonto soy,
por amar tu ilusión,
que estúpido seré
y me atare en este horcón.
Que me quedare en silencio,
gritando en el pensamiento
que vengas y me sueltes
o termines el escarmiento.
Que de mi te alejaras
por quererme salvar
diciendo que me haces daño,
cuando si te vas, me mataras.
Que si no me ves,
entonces me arrodillare
y suplicare a mi cielo
nunca volverte a ver.
Que te preguntas,
¿por qué todo esto?
y es que no comprendes niña
o es que soy muy modesto.
Que te preguntaras,
¿qué quiere que haga?
y te diré, que tienes dos opciones:
si te vas,
agachare la cabeza y mátame,
si te quedas,
suéltame y abrázame.
Que por ti rompo mi corazón
y tu sonrisa lo vuelve a coser
que por ti cierro mi boca
porque en mi destino, he de perecer.
Que te preguntaras,
¿por qué mis lagrimas?
y te diré mi niña
no, no; mejor más llorare.
Que te preguntaras,
¿qué debo hacer?
solo te diré mi niña,
que por tu no, jamás moriré.
Que siguieras sonriendo
y yo fingiendo
que seguirás tu camino
y yo mi destino.
Que serás muy feliz
y tú lo serás por mí
que algún día me olvidaras
y yo recordare sonriendo
y tocare mi herida mintiendo
que de ti, ya no me acuerdo.
Que por ahora vete,
déjame llorar un rato más,
que si quieres, búscame,
yo jamás te voy a olvidar.
Que por ahora vete,
pero seguirás en mi pensamiento
que si quieres, piénsame,
pero no olvides lo que siento.
Que por ahora vete,
vete y ve a vivir,
mientras recojo estos pedazos
para que me dejen ir.
Que por ahora vete,
pero me quedare aquí
por si volteas y te das cuenta
que sigo aquí por ti.
Que por ahora vete,
que ya te debes marchar.
pero confía mi niña
que siempre hacia atrás miraras.
Que por ahora vete,
¡toma!, es un pedazo de corazón,
¡ten, toma!, porque ya no es mío,
es mi regalo con el que pido perdón.
Y ya vete, vete corriendo,
para que no vuelvas a llorar,
que no soy tan tonto,
como para volverme a enamorar.
Que dolor es para el hombre
escribir al desamor,
mis letras las traza el dolor
por no decir tú nombre.
Y que cruel sociedad bacía
que traza nuestros intereses
y me hace sentir a veces,
repugnancia de mi raza.
Porque es apariencia en lo que se basa
para decir quién y quien no,
sin importar quién o no lloro
al sufrir por la injusticia.
Añoranza de tu caricia
a mi rostro ya tallado
y un abrazo ya olvidado
solo por amar.
Pero como te he de olvidar
si eres parte de mi mente
y a pesar de lo que diga la gente
como tú ya no hay más.
¿Pero por quien sentirás?
lo que yo olvidado cargo,
tragando un trago amargo,
porque tú me has de olvidar.
Y al fin olvidado queda,
en mi resignado aparentar
mira tú, que casualidad,
me convertí en lo que tú eres.
Y así como lo prefieres
apostando a otro comenzar
y en el pasado todo atar
sin importar lo que sintieres.
Es imposible, intentar encontrar
entre tanta oscuridad
una luz, una verdad
si tu guía es la soledad.
Y son tus lágrimas de dolor
bendición a los caminantes,
que amigos, o desesperantes
te miran con amor.
Y son lágrimas tan hermosas
que limpian tu rostro maquillado
revelando lo ignorado
a las mentes más curiosas.
Y como un rio presuroso
corre sin prestar atención
o más bien con temor
como un león temeroso.
Amor de los amores
no hay quien lo domine
ni nadie quien determine,
por quien sí, o por quién no.
Y ahora dime: ¿Ya se termino?
o son palabras cortas la llave
que me eleven como un ave
hacia tu ternura y amor.
He de mirarte ahora
y la resignación aflora,
¿decir tu nombre?, quizás;
¿pensar en ti?, jamás.
¿Qué decirte?, ya no se,
pero esto es lo que siempre soñé:
Que siego fui,
porque nunca te vi,
que decidí dejarte,
solo por mí.
Que destrozas mi alma
con cada no,
que quisiera amarrarte
a un viejo sillón.
Que quisiera gritar
y morirme al terminar
diciendo simplemente:
¡que me vas a olvidar!
Que no te importa,
¿o es que no sabes sentir?
o simplemente ya no puedes,
mi corazón oír latir.
Que prohibidas son tus manos,
que prohibido esta tu razón,
que si por mi fuese,
me encierro en prisión.
Que no te importa
lo que este viejo soñador
piensa, quiere y piensa;
gritando en este rincón.
Que tonto soy,
por amar tu ilusión,
que estúpido seré
y me atare en este horcón.
Que me quedare en silencio,
gritando en el pensamiento
que vengas y me sueltes
o termines el escarmiento.
Que de mi te alejaras
por quererme salvar
diciendo que me haces daño,
cuando si te vas, me mataras.
Que si no me ves,
entonces me arrodillare
y suplicare a mi cielo
nunca volverte a ver.
Que te preguntas,
¿por qué todo esto?
y es que no comprendes niña
o es que soy muy modesto.
Que te preguntaras,
¿qué quiere que haga?
y te diré, que tienes dos opciones:
si te vas,
agachare la cabeza y mátame,
si te quedas,
suéltame y abrázame.
Que por ti rompo mi corazón
y tu sonrisa lo vuelve a coser
que por ti cierro mi boca
porque en mi destino, he de perecer.
Que te preguntaras,
¿por qué mis lagrimas?
y te diré mi niña
no, no; mejor más llorare.
Que te preguntaras,
¿qué debo hacer?
solo te diré mi niña,
que por tu no, jamás moriré.
Que siguieras sonriendo
y yo fingiendo
que seguirás tu camino
y yo mi destino.
Que serás muy feliz
y tú lo serás por mí
que algún día me olvidaras
y yo recordare sonriendo
y tocare mi herida mintiendo
que de ti, ya no me acuerdo.
Que por ahora vete,
déjame llorar un rato más,
que si quieres, búscame,
yo jamás te voy a olvidar.
Que por ahora vete,
pero seguirás en mi pensamiento
que si quieres, piénsame,
pero no olvides lo que siento.
Que por ahora vete,
vete y ve a vivir,
mientras recojo estos pedazos
para que me dejen ir.
Que por ahora vete,
pero me quedare aquí
por si volteas y te das cuenta
que sigo aquí por ti.
Que por ahora vete,
que ya te debes marchar.
pero confía mi niña
que siempre hacia atrás miraras.
Que por ahora vete,
¡toma!, es un pedazo de corazón,
¡ten, toma!, porque ya no es mío,
es mi regalo con el que pido perdón.
Y ya vete, vete corriendo,
para que no vuelvas a llorar,
que no soy tan tonto,
como para volverme a enamorar.